domingo, 23 de septiembre de 2012

Maestros del Arte japonés en La Habana: ¡Viva la música clásica¡


Shin-ichi Fukuda y Kiyoshi Shomura



La Sala Covarrubias  se vistió con los colores del sonido de  las guitarras de Japón, una suerte de regalo  para la Isla de la Música este 23 de septiembre del año 2012. Cada vez más,  se nota en nuestro país una mayor presencia de público en  estos conciertos, más si el repertorio es atractivo con obras de los clásicos.  Es cierto que la música sinfónica y la   música de cámara,  o  si prefiere  decir música clásica   como muchos suelen llamar, que conquista el corazón,  porque  hay obras que precisamente se convierten en clásicos, pues  perduran por  décadas y siglos, y la gente quiere  disfrutarlas otra vez. Y este es el caso  de las  composiciones que escuchamos hoy del español  Joaquín Rodrigo (1901-1999) y  el argentino Astor Piazzolla(1922-1992) escogidas por Cuatro maestros del arte japonés, bajo la dirección de Yoshikazu Fukumura, 
  para el concierto de este domingo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba.

Los solistas Daisuke Suzuki y Yasuji Ohagi   abrieron el concierto  con la interpretación de la primera parte de “Tango Suite" ( para dúo de Guitarra)  de   Astor Piazzolla, que mereció  prolongados aplausos.  Le siguieron las piezas  de Joaquín Rodrigo: “Fantasía para un Gentilhombre”  y
el solista Shin-ichi Fukuda puso en las cuerdas de su guitarra  el "Concierto de Aranjuez", una de las más bellas obras dedicadas a la guitarra y uno de los conciertos más famosos.Para cerrar los maestros  seleccionaron  el  “Concierto  Andaluz” (para cuatro guitarras y orquesta) escrito también por Joaquín Rodrigo, en 1967. Los solistas: Daisuke Suzuki, Yasuji Ohagi, Shin-ichi Fukuda y Kiyoshi Shomura, al conformar el cuarteto  para el “Concierto Andaluz”,  cada uno en su estilo,  avivaron  las emociones que provocan estar ante uno de los instrumentos musicales que enamora,  tanto en  lo clásico como  lo popular.

Ellos nos entregaron  un manjar delicioso salido de sus manos maravillosas. Se adueñaron del  amplio escenario del Teatro Nacional, donde  disfrutamos de una agradable temperatura en días de  tanto calor en  Cuba.

En particular fue de mi complacencia  saludar al maestro Kiyoshi  Shomura.  Sin dudas impresiona su estilo propio, su manera particular de ejecución con una excelente técnica. Los guitarristas japoneses en el “Concierto  Andaluz”  con sus gestos y  sonoridad  nos condujeron  a una  atmosfera  hermosa al recordar  la música folclórica de Andalucía. A
pesar de la intensa jornada, al concluir el concierto los vi conversar con todos aquellos que se les acercaron.  Percibí en estos músicos  denotada sencillez   en el trato  de cerca con los demás, incluso con palabras  en perfecto español: “tranquila, tranquila”, me dijo Shomura cuando mi cámara digital  comenzó a  fallar.
 

Así se  reafirma que el talento no lo es todo, hace falta ponerle el alma a  la música para que de las manos  y los rostros de sus intérpretes nazcan en cada presentación, eso que se llama  espiritualidad. Yo diría más: para que emerja de lo profundo del corazón  el arte sin vanagloria,  con naturalidad.  Son grandes guitarristas, sí  lo son,  por su talento pero además por su entrega con  agradecimiento al público educado, atento y  satisfecho, que los premió con largas ovaciones. Hasta los niños se llevaron una instantánea   de recuerdo en sus cámaras fotográficas. 


El público colmó  la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, en La Habana.  Y es que las personas que aman la buena música saben que  cuando se hace un anuncio de un  concierto  de este tipo  irse al teatro es un tiempo que se agradece.  El numeroso público que colmó el Teatro sabía  que la  sugerencia de los maestros del arte japonés,  grandes talentos de la ejecución de  la guitarra, les depararía una mañana  llena de melodías memorables. Observé que en el  concierto,  nadie  se atrevió a molestar la presentación con el más mínimo descuido del sonido de un teléfono móvil, un murmullo o la provocación de ruidos involuntarios.

Septiembre se ha convertido para los cubanos en el mes  de los conciertos de Japón en La Habana, que en esta oportunidad ha tenido invitados de elevada calidad.Ahora restan dos  conciertos: el 30 de septiembre la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, a las once de la mañana con el Cellista de China : Ray Wang y el domingo siete de octubre a la misma hora con la Sinfónica Juvenil  “Amadeo Roldán” y  Ray Wang, presentados por la Orquesta Sinfónica Nacional y JapanFoundation

¡Viva la música clásica¡  para que el alma se llene de amor y a la par se gane en  conocimiento, una opción  que  alimenta el espíritu cuando la Familia  se da un chance hasta el escenario de las salas  de conciertos  en La Habana y  del resto de las provincias del país.

Nila Capetillo Casanova

Fotos y texto


De izquierda a derecha: Shin-ichi Fukuda, Kiyoshi Shomura,  Daisuke Suzuki ,Yasuji Ohagi  y el Director de Orquesta Yoshikazu Fukumura.
Numeroso público  asistió a  la Sala Covarrubias, del Teatro Nacional de Cuba

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