martes, 2 de noviembre de 2010

Días hermosos

¡Que hermoso son todos mis días en el Señor¡ cuando veo el sol radiante, los ríos correr con el tesoro del agua que bebemos, con la que cocinamos, y  los peces que nos alimentan. Mis días son extraordinarios cuando miro los niños de mi país ir a sus escuelas aseados, con su uniforme color marrón y blanco, caminanando sonrientes de la mano de sus padres, con la bendición de Dios sobre sus cabezas porque así lo desearon los suyos que cada domingo los llevan al Templo a adorar a Cristo Jesús.  Doy gracias a Dios cada minuto, por  mi comunión con El  porque ha sido muy bueno conmigo y mi familia, nos ayudó a vencer situaciones de pobreza que no deseo recordar.  De niña  padecí el virus de la Poliomielitis, desde antes  de nacer El Señor estaba a mi lado, me cuidó en la enfermedad, me abrigó con su manto,  nunca me ha abandonado, ni en las pruebas más sencillas. Crecí con mi pierna izquierda limitada por las secuelas de la enfermedad, he tenido una vida en victoria, cuando digo victoria es tener paz interior que solo la logré cuando conocí al Dios de la palabra, la vida es bella cuando la misericordia del Todopoderoso se derrama sobre nosotros,siempre tendremos aflicciones, sufrimientos de diversa índole por los nuestros y  por  los demás. Estoy  agradecida por haber disfrutado de la maternidad con dos hijos maravillosos Stirlitz y Sandy, amorosos hijos cuyo corazón está unido al mío, ¡ que satisfacción con las cuatro niñas de Stirlitz, cuatro nietas adorables, Naomi, Yadixa, y las gemelas Rut y Ester, la gente habla a veces sin saber, no conocen al Padre cuando expresan ¡Cuatro Niñas¡ Sí cuatro niñas porque El da en abundancia, ellas han sido una bendición para mi hijo y su esposa Gissel, recordemos a  Ana  cuanto pidió al Señor para concebir su hijo y le fue concedido, hermoso pasaje bíblico lleno de las más bellas emociones. Que hermoso son mis días cuando desde que abro mis hijos puedo decir Gracias Señor por todo lo que he vivido, gracias por mis hijos, por mis amistades, por el aire que respiro, por mi trabajo. Una flor nace cada mañana en mi jardín porque el amor de Dios permanece en todos nosotros cuando hemos dejado atrás todo afán, todo lo material, todo, para seguir sus huellas. Cuando vivas una vida despojada de todo lo que te roba el tiempo tendrás la oportunidad grata de convertirte en un ser diferente.
Los amo.

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