lunes, 5 de junio de 2017

Thor Heyerdahl:"Toda la civilización depende de una naturaleza sana"Día Mundial del Medio Ambiente




Jacqueline Nicole, Thor Heyerdahl y Nila Capetillo
Por Nila Capetillo
Fotos de la autora y Matrascusa

Memorias que hoy comparto con ustedes.Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y recuerdo a una de las personas que muchos agradecen por su amor por la naturaleza y las urgentes advertencias que durante su vida hizo para que se preserve la vida en el planeta. Tuve la bendición de entrevistar al  ya fallecido, Thor Heyerdahl, el investigador  noruego, que en el año 2002 viajó a La Habana, invitado a  la Feria Internacional del Libro, acompañado de su esposa Jacqueline Nicole y de su hijo Thor. Heyerdahl  fue galardonado en 1951 por su filmación del viaje en su balsa  Kon Tiki. El legendario  explorador  se le conoció fundamentalmente  por sus teorías sobre los modelos de emigración de varios pueblos de la antigüedad y por su libro La Expedición de la Kon-Tiki.  Investigador incansable, me comentó que  creía fervientemente en la unidad del ser humano. Estaba muy impresionado por la preservación de la naturaleza en Cuba, por el progreso de nuestra cultura y la medicina.  – “Toda mi experiencia ha estado centrada en construir puentes entre los pueblos y creo que el ser humano tiene y puede quitar la distinción en las fronteras entre nosotros-”
Disfrutando la brisa frente al Malecón de La Habana,Cuba


"Este es el océano que siempre ha existido"



“Yo soy un gran opositor a la guerra. Nosotros debemos trabajar conjuntamente con la naturaleza. Tenía mucho miedo acerca de los problemas  que afronta el cuidado de la naturaleza. Toda la civilización depende de una naturaleza sana. Debemos pensar más que todo hoy día en el clima. Sabemos que con el comportamiento del hombre, cambiamos los vientos, las corrientes del océano porque cambiamos el clima. Los límites de la naturaleza cambiarán con los cambios climáticos. Nosotros podemos fijar los límites entre las fuentes de la naturaleza. Pero Nosotros no pensamos entre los límites de la naturaleza y el Océano. Al mirar  el océano debemos pensar que este ha sido el Océano  que siempre ha existido, la naturaleza que siempre ha existido. Y eso es correcto. Debemos guardar bien la atmósfera, la vida de los grandes bosques. Nosotros debemos mirar atrás hasta la época de los vikingos cuando Noruega era totalmente diferente. Era diferente porque los límites fueron cambiados  por las condiciones climáticas. Y si las direcciones del viento cambiaron fue porque nosotros cortamos el bosque, y si la temperatura del agua cambió, y la tierra cambió, entonces se derretirán los hielos que ahora cubren a Groenlandia, Groenlandia  se fundirá”_ Dijo Heyerdahl.

(fragmentos de mi libro Mirando el Athabasca)

martes, 7 de marzo de 2017

ACOSTA DANZA: ESPECTÁCULO DE BUEN GUSTO



Por Nila Capetillo Casanovas
Fotos cortesía Acosta Danza


                                          Nosotros_ Coreografía: Beatriz García y Raúl Reinoso_ Bailarines: Marta Ortega y Raúl Reinoso_ FOTO YURIS NÓRIDO

La tercera temporada de la compañía Acosta Danza, dirigida por  el afamado bailarín y coreógrafo, Carlos Acosta, tuvo un fin de semana sobresaliente en la Sala García Lorca, del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Un torrente de ovaciones y  aplausos que  con la misma  fuerza de los vientos de cuaresma que soplan por estos días en la Isla premió tres estrenos de la compañía y tres reposiciones. Nuestra mirada quiso retener cada instante frente al  desenvolvimiento escénico de un grupo de bailarines que muestran vigor, atrevimiento al interpretar momentos que exigen una preparación  fuerte, como es el caso del estreno mundial  de “Twelve”;  sugestiva obra en la que los bailarines derrochan habilidades y capacidad física determinantes también en el deporte, un acercamiento matemático y de corazón al público, que a veces se necesita para  entrar en la diversidad que exige la pieza, que nos hace partícipes, nos pone a pensar,  a interpretar  múltiples lenguajes, nos coloca  sobre el propio escenario,  porque la vida se presenta no pocas veces  como un rompecabezas, matemática pura.  
Avium_ Coreografía: Ely Regina Hernández_ FOTO YURIS NÓRIDO
El concepto y dirección  de "Twelve" es del español  Jorge Crecis,  con música de Vicenzo Lamagna, En las notas al programa se señala y cito:“Twelve ha sido una re-creación exclusiva  para Acosta Danza,  a partir de la pieza 36 creada en 2011 para la compañía Edge y presentada en 2012 en el Royal Ópera House de Londres”. Los otros dos estrenos mundiales fueron  “Avium”, de Ely Regina Hernández, que nos lleva de la mano por momentos de la creación y la partida de la vida. “Nosotros” con coreografía de Beatriz García y Raúl Reinoso se centra en la florescencia del amor y  el cansancio que provocan  las frustraciones cuando se  pierde la iluminación. Obras que pueden abarcar otras lecturas, en dependencia del ángulo con que se le mire. El programa de la Tercera temporada de la compañía Acosta Danza presentó tres reposiciones: “Alrededor no hay nada”, de Goyo Montero, “End of time”, con coreografía y música de Serguei Rachmaninoff, de Ben Stevenson y “Babbel 2.0”, de María Rovira y música de Salvador Niebla.
La Compañía mostró  un dinámico programa, adecuado manejo del tiempo en escena, lo que posibilitó disfrutar de un espectáculo con diferentes matices,  muy apropiado para las posibilidades con que cuenta la gente en este universo, donde el tiempo es oro, hay que estudiar, trabajar e incluso un retorno extenso para los que vivimos  lejos del teatro, un tiempo bien empleado, agradecidos por presenciar obras como las que acaba de estrenar Acosta Danza, con la participación de jóvenes coreográfos, piezas en las que no hay espacio para el cansancio, menos el aburrimiento, por el contrario, al  concluir la función observé a muchos cubanos y visitantes,  que se veían alegres, satisfechos con lo que habían presenciado en la sala principal del Gran Teatro de La Habana, con el esplendor que le devolvió la recién reparación capital. Gestos, hermosa música, poemas de Joaquín Sabina y Vinicius de Moraes en “Alrededor no hay nada”, mientras que en “Nosotros” José V.Gavilondi al piano y el cello de Alejandro Martínez, con sus interpretaciones  en vivo, estuvieron entre los momentos  más apreciados por el público. La Sala principal del Gran Teatro de La Habana, se repletó, a tal punto que algunos quedaron sin poder ver la función, porque la gente sabe dónde hallar un espectáculo concebido con  buen gusto, que a muchos nos deparó un día  feliz,  repasamos diversos aspectos de la contemporaneidad, en fin, eso fue lo que mostró Acosta Danza, compañía de la que esperamos con beneplácito su cuarta temporada.